Momo dice...

Lunes, 18 de septiembre de 2006

Patxi Baztarrika|Viceconsejero de política lingüística

Hay que buscar una convivencia pacífica y enriquecedora entre el euskera y el castellano»


En julio de 2005 recibió el recado de hacerse cargo de la viceconsejería de Política Lingüística en el departamento a cuyo frente está Miren Azkarate, cargo que compatibiliza con una concejalía en el Ayuntamiento de San Sebastián, donde reside. Su formación académica, en filosofía, se deja notar en su lenguaje enramado y en la largura de sus ideas. Ideológicamente procede de Euskadiko Ezkerra. Ha participado, desde diversos cargos, en tareas de promoción y fomento del euskera.

-Acaban de crear el Instituto Etxepare. ¿Era necesario?

-Sin duda. Nuestra lengua y cultura pretenden ser abiertas al mundo. No tenemos vocación de quedarnos encerrados, queremos ser un país con una cultura y lengua que sean aceptadas y reconocidas en el ámbito mundial. Y la demanda del euskera es creciente en el mundo.

-¿Dónde?

-En muchos países. Y sus antecedentes están en los programas de lectorado de trece universidades de América y Europa, en los que el curso pasado participaron seiscientos estudiantes. Para el curso que empieza la demanda es superior. Y debemos sumar los dos mil y pico alumnos pertenecientes a las 'Euskal Etxea', ligadas a las colectividades vascas. Es función de los poderes públicos, responsables de cualquier lengua, tratar de que esa lengua goce del mayor reconocimiento internacional posible y eso debe ser motivo de orgullo para los propios ciudadanos, vascohablantes o no, de quienes es patrimonio esa lengua.

-¿Está pensando incluso en quienes no conocen la lengua?

-Una lengua es patrimionio de la Humanidad. No hay lenguas pequeñas, ni grandes, no hay lenguas mejores que otras, no hay ninguna razón intrínseca a las propias lenguas que haga que tengan una situación diferente. Lo que sí hay son lenguas hegemónicas y no hegemónicas y la hegemonía o su minorización nada tiene que ver con cuestiones lingüísticas, sino con situaciones históricas, sociales, económicas.

-Sin embargo, el nacionalismo ha patrimonializado la lengua y ha impuesto políticas lingüísticas.

-Todo el mundo debe huir de patrimonializar la lengua por razones políticas o ideológicas. Los nacionalistas debemos huir de eso pero, de la misma forma, ningún ciudadano vasco debería desapegarse de su defensa, uso y fomento. Nadie debe sentirse exonerado de la responsabilidad de esa tarea común que es conseguir la igualdad social de las lenguas. No se trata solo de normalizar el euskera; se trata de buscar una convivencia pacífica, enriquecedora, de las dos lenguas.

-Habla de bilingüismo real.

-Nada puede contribuir mejor a la cohesión social. Son las dos caras de la misma moneda. Sin embargo, desigualdad y desequilibrio social son sinónimo de menor calidad en la convivencia, de tensiones, de un problema social que, sin angustiarnos, está ahí y tenemos que resolver.

-¿Cómo se hace?

-Debemos garantizar que todo aquel que desea vivir en euskera pueda hacerlo sin dificultades. Debemos garantizar la igualdad de oportunidades lingüística. No lo hemos conseguido, pero estamos en el buen camino.

Victimismo

-Algunos euskaldunes practican un victimismo militante.

-No comparto esas actitudes de angustia. Pero quien tiene dificultades para vivir en su lengua es el vascohablante.

-¿Y el castellanohablante?

-No se encuentra con dificultades para vivir en castellano.

-Pero puede perder su puesto en la enseñanza pública por no ser euskaldun.

-Pero el tema no se plantea en ese terreno. No se trata de una imposición, sino de reconocer unos derechos lingüísticos y de llevar a cabo políticas para que esos derechos reconocidos sean ejercitables. Tenemos una legislación acertada y adecuada que no impone nada a los ciudadanos sino que les reconoce derechos lingüísticos y a quien impone es a los poderes públicos para que garanticen esos derechos. Y tampoco es una legislación impuesta: la ley básica del euskera de 1982 contó con un consenso de gran calibre.

-Consenso entre políticos que no comparte la ciudadanía.

-La última encuesta sociolíngüística, de hace 5 años, indica que solo el 16% de la población está en contra o muy en contra de las medidas de fomento del euskera.

-Un 1% sería demasiado.

-Para mí es motivo de preocupación, pero se debe hacer posible que cada cual hable en la lengua de su elección. Nos engañaríamos si pensáramos que en esta sociedad vasca no se puede acceder a la función pública porque uno de los elementos que se exige o se valora sea el euskera y que eso sea un elemento discriminatorio. Y el propio Tribunal Constitucional, nada sospechoso de imponer políticas lingüísticas contrarias a la sociedad, así se ha expresado.

-¿Qué plazos se dan para lograr esa igualdad de la que habla?

-No se puede conseguir en diez o quince años. Con el tiempo se producen cambios en los usos lingüísticos de la ciudadanía y eso requiere tiempo y cambios generacionales. Para eso hace falta una política lingüística flexible, pragmática, adecuada a lo que son las voluntades y capacidades de la propia sociedad. Y debe ser sin excesos, pero no sin incomodidades. Si alguien pretende pasar de una situación de hegemonía de una lengua sobre otra, de un monolingüismo al bilingüismo sin incomodidades, o se está equivocando o está engañando a la sociedad. El discurso del monolingüismo es un discurso arcaico, viejo y caduco se aplique a la lengua que se aplique, también si se aplica al euskera. Con el bilingüismo nadie pierde, ni el euskera ni el castellano.

-¿Cómo ha evolucionado la situación?

-Hace 20 años el 20% de la población era bilingüe y hoy lo es el 33%; el euskera se usa en muchos más ámbitos, en los medios de comunicación, la enseñanza, la administración; los niveles de producción literaria son altísimos en cantidad y especialmente en calidad. Tenemos autores leídos en otras lenguas y muy celebrados. Hemos llegado a garantizar la transmisión intergeneracional del euskera.

-¿Para eso qué se necesita?

-Una conciencia lingüística. Cuando una lengua no es necesaria para desenvolverse en la sociedad, no goza de prestigio o está perseguida, los padres no transmiten a los hijos la lengua con normalidad, está condenada a perderse. Porque los padres transmiten a sus hijos lo que es necesario para que vivan mejor que ellos.

-¿Cuándo se produce esa vuelta esperanzadora del euskera?

-Con la llegada de la democracia y porque la propia sociedad tiene un elevado nivel de compromiso con la lengua. Y se hace también en la escuela y en la formación de adultos, que son 40.000 personas. Si alguien necesita ser reconocido, homenajeado y agradecido son los euskaldunberris, porque están haciendo una aportanción importantísima a la cohesión de esta sociedad.

-Usted sostieneque se necesita un nuevo consenso en torno a la lengua. ¿El anterior se ha roto?

-No, no se ha roto pero tampoco se ha fortalecido. Necesita ser renovado y ampliado.

-¿Ampliado a sectores de población?

-Me gusta hablar de consenso social, político y cultural. Debemos ampliarlo porque no todos asumimos como propia la tarea de recuperación del euskera. Hay sectores que se sienten alejados, como que la cosa no fuera con ellos.

-¿Qué se puede hacer por integrar a esos sectores?

-Hay un muro de separación entre el mundo del erdera y el del euskera. Una parte del mundo erdaldun vive de espaldas al mundo del euskera e ignora los productos culturales que se crean. A veces incluso los menosprecian y el desprecio de las lenguas minorizadas a veces es inconsciente. No se trata de repartir culpas.

-¿Y en el ámbito político?

-Tenemos que reconocer que se debe mover más el mundo monolingüe erdaldun que el mundo bilingüe. El mundo del euskera se proyecta como si fuera monocolor, mientras que es absolutamente plural y no está ligado a una corriente política.

-El propio mundo euskaldun ha creído en su monocolor y ha presumido de complicidades.

-No lo percibo así. Y quienes lo creen se llevarían enormes sorpresas si conocieran la producción.

-¿No se produce un acallamiento de la disidencia dentro del euskera?

-Yo creo que no.

El peor euskera es el que no se habla o no se escribe»

-El 53% del presupuesto de Cultura se lo lleva EiTB y las audiencias del primer canal con bajísimas.

-Vamos a ver. No es cierto que ETB 1 tenga audiencias bajas. Si tenemos en cuenta cuántos vascohablantes hay, que además todos sin excepción son bilingües y la lengua no es un freno que los encierre, tienen toda una oferta de televisiones, sus audiencias no son bajas. ETB 1 está dentro de la normalidad.

-Pero canibaliza una buena parte del presupuesto, mas de la mitad.

-En absoluto. EiTB no es solamente euskera, aunque una de sus funciones es contribuir a su normalización. No es cuestión de dinero, aunque tampoco voy a hacer el discurso contrario. La solución no es destinar más dinero sino que hace falta un marco legal adecuado, lo tenemos; recursos económicos, los tenemos; y compromiso, implicación, adhesión de la ciudadanía. Lo más determinante es este último. Pero, ¿acaso no es objetivo de esta sociedad preservar el patrimonio cultural? ¿Para que seamos conscientes de ello, tendremos que ver en la televisión que desaparece del mapa? Sería un escándalo mundial, como cuando desaparece una especie animal.

-Vamos a calificar los niveles de euskera. ¿El de Ibarretxe?

-Su actitud y comportamiento con respecto del euskera son modélicos.

-¿María San Gil?

-También modélico, proque prestigia el uso del euskera.

-¿Madrazo? ¿Inclán?

-Lo de Inclán fíjese si será, que usa parte sus vacaciones en aprender euskera.

-Será que tiene ambiciones.

-¿Acaso no estudiar euskera es sinónimo de no ambición? La calidad no está reñida con la cantidad, a más cantidad más calidad y habrá más elementos modélicos. Nadie debe cohibirse por no sentirse seguro con la lengua. El peor euskera es el que no se habla o no se escribe.

-¿Qué calidad tiene el euskera de hoy?

-Hemos alcanzado niveles de estandarización y de aceptación en tiempos increíbles. Habrá que mejorar, sin duda.

-¿Hay distancia entre el registro de los medios y lo que se habla en la calle?

-La hay en todas las lenguas. Tenemos que hacer un esfuerzo por dar importancia a la lengua de la calle.

-¿Cómo se hace?

-Hay que llevarla más. Uno de los grandes retos del euskera es lograr una lengua muy viva que sea usada para todo: en las relaciones con amigos, en la familia, para expresar emociones, para contar chistes, para llorar, para reír Una lengua que quienes la usan la lleven en sus entrañas. Para ello debe ser una lengua con mucha expresividad.

-Dependerá del nivel de los hablantes.

-Deben tener una competencia lingüística importante. A más competencia lingüística más la usaran. No se trata de saber más gramática, sino de tener recursos en esa lengua.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Entrevistas | Comentarios (3) | Referencias (0)

Domingo, 17 de septiembre de 2006

Mirka Solar|Surfista

Sobre la ola, unos segundos pueden parecer media hora»


Mirka Solar nació en 1985 y se subió a la primera tabla en 1999. Y ya entonces ganó las primeras competiciones. La afición le viene de casa -«mi familia siempre ha cogido olas»- y del pueblo donde vive, Suances, en Cantabria. Ella surfea en la playa de los Locos, que llaman así porque la frecuentaban los residentes de un psiquiátrico cercano.

-¿Quién le regaló su primera tabla?

-Mi tio Alejo. Tenía 14 años y la usé aquel verano. Como no tenía traje, en invierno lo dejé, hasta el verano siguiente...

-¿Y quién le regaló el traje?

-Mis tíos.

-¿Otra vez Alejo?

-No, otros tíos. Tengo muchos. Al principio me daba vergüenza porque en mi playa no había chicas.

-¿Cuándo compitió por primera vez?

-Fue en El Sardinero, en Santander. Me animaron a ir pensando que había chicas pero sólo había categoría masculina. Hice cuatro mangas hasta llegar a la final.

-Manga, dice.

-Sí, son cuatro personas que se meten al agua y deben coger olas. Puntúan las dos mejores.

-¿De qué depende cogerlas bien?

-De la fuerza, de saber elegir la ola, de remarla bien...

-¿Hay un punto exacto para cogerla, no?

-Sí, el pico, el momento en que más se levanta y debe dar tiempo a estar bien colocada y a ponerse de pie sobre la tabla.

-¿Cómo se aprende a mantener el equilibrio sobre la tabla?

-A base de muchas horas. Yo lo hacía mal. Ponía las rodillas y acababa con ellas negras y doloridas. Hasta que pregunté a mis tíos, que me explicaron...

-¿Y cómo es?

-Apoyar las manos a la altura de los hombros, elevando el pecho, se apoya el pie detrás con la rodilla levantada, dejando espacio para pasarlo delante, y luego te pones de pie y con el tronco hacia adelante.

-¿Aprendió en la tabla o en tierra?

-Encima de la tabla, aunque puedes practicar en el suelo, antes de entrar.

-¿Qué hay que tener para ser buena cogiendo olas?

-Ser constante, ver a gente mejor, que te enseñen y entrenarte por tu cuenta. Se aprende mucho viendo vídeos de los que venden en las tiendas de surf.

-¿Recuerda la mejor ola que ha cogido en su vida?

-Fue en Canarias, con 18 o 19 años.

-¿Cómo era?, ¿tenía nombre?

-Sí, pero... No lo puedo decir.

-¿Por?

-Porque hay gente que cuida sus olas.

-¿Y es secreto?

-Sí, porque si se da mucha fama a una ola, luego va mucha gente y eso no gusta demasiado.

-Cuente entonces cómo era.

-Era la ola más perfecta que he cogido: es una ola con fuerza y una pared hiperlarga y que se va abriendo

-¿Qué es la pared?

-Es lo que queda a derecha e izquierda antes de que rompa y se haga todo espuma. Lo bueno es que vaya rompiendo por un lado y tenga recorrido.

-¿Cuánto puede llegar a durar la más larga?

-No lo sé, porque cuando estás arriba es difícil calcular. Pueden ser unos segundos y que te parezca más de media hora.

-¿Qué sintió, entonces, con esa ola secreta?

-Te parece que estás en la mitad del océano, por la perfección por el lugar en que estás, por el paisaje que se ve.

-¿Conoce la ola de Mundaka?

-Sí, la he cogido una vez. Es perfecta, es izquierda, es decir, rompe por la derecha. Es muy larga y tiene mucha fuerza.

-¿De qué tamaño es la mayor que ha cogido?

-Dos metros.

-Eso es poco, ¿no?

-No. Es que esto -señala una altura de 1,70-2 metros- para nosotros es medio metro.

-Perdón. ¿O sea que a dos metros ustedes lo llaman medio metro? ¿Con qué miden?

-Si se mide la ola por detrás, puede tener dos metros nuestros pero por delante es mayor.Yo la mido por donde la veo, por delante.

-¿Siente miedo cuando las olas son muy grandes?

-Sí, prefiero verlas desde fuera.

-¿Y si le pilla mal colocada?

-Se puede soltar la tabla y bucearla, pero yo prefiero agarrarme a ella y salir más rápidamente a la superficie. Hay que tener cuidado y saber hasta dónde llegan tus límites.

-¿Hasta dónde llegan los suyos?

-A veces arriesgo un poco, pero si la veo enorme prefiero quedarme fuera.

-¿Eso le produce vergüenza?

-Nada.

-Recuerde un susto.

-Pasé mucho miedo en Canarias. Quedamos con un fotógrafo para que nos hiciera fotos a mi hermana Deba, una amiga y a mí. Cuando llegamos a la playa, estaba desfasado. No había nadie del pueblo. Desde fuera se ve todo un poco más pequeño. Hacía malo, con mucho viento y nos decidimos a entrar. Estaba superpeligroso, estaba enorme, y la marea un poco baja. Remábamos para dentro y no veía salida, pasé bastante miedo.

De cerca


-Usted, ¿qué es surfista?, ¿surfera?

-Surfera., pero es lo mismo.

-También les llaman chúrfer.

-Sí, pero eso es despectivo. El chúrfer es el que va a la playa con la tabla a pasearse. Va a ligar.

-¿Con la tabla se liga?

-No sé, depende. Yo nunca he ido a ligar, pero creo que sí, que se liga.

-Sin embargo su novio también es surfista.

-Es porque me movía en ese ambiente y...

-¿Qué más deportes hace?

-Voy a escalar, porque me muevo con deportistas. No suelo salir.

-¿Nada?

-Hay veces que me apetece ir a un concierto, pero no salgo mucho. También me gusta pescar.

-¿Con caña?

-Sí, con arpón nunca he ido.

-¿Qué preparación se necesita para surfear bien?

-Suelo ir a correr con mi hermana y luego nos hacemos un circuito en la playa. Me gustaría ser más constante. En verano tampoco e puedo dedicar mucho tiempo a entrenarme, porque doy cursos en la escuela de surf.

-¿El mayor nivel competitivo con qué edad se alcanza?

-Con 40 aún se puede seguir compitiendo, pero los mejores, los que ganan en los circuitos son aquellos que tienen unos 25 años.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Entre mujeres | Comentarios (0) | Referencias (0)

Martes, 12 de septiembre de 2006

Maivi Morrás|Arquitecta

No todos los arquitectos piensan en que hay que limpiar las ventanas"


Maivi Morrás, arquitecta y decana del Colegio Vasco-Navarro de Arquitectos, es de un pragmatismo férreo y demoledor: todas sus afirmaciones vienen envueltas en una voz dulce y alegre que hace más digeribles las verdades.

-¿Es tan difícil el examen de Estructura de tercero?

-Si estaba bien, estaba bien, y si estaba mal, aunque te hubieses equivocado en una suma del final, el profesor tenía la teoría, que yo comparto, de que no te puedes equivocar porque el armado da mal y la estructura se caería.

-¿Arquitecto o arquitecta?

-Llevo los suficientes años trabajando como para que me baste con que me dejen trabajar. En mi tarjeta pone arquitecta, pero cuando firmo pongo 'El arquitecto' o 'La arquitecto'. No me parece relevante. Soy socia de mi marido y cuando hago una oferta para alguien que no me conoce, le pongo a él como jefe de equipo siempre.

-¿No es una humillación?

-No, es una táctica comercial.

-Una táctica comercial humillante.

-La sociedad es como es. Si quieres que te encarguen algo, debes hacer una oferta que les resulte sugerente. Ahora ya no tanto, pero durante muchos años quienes encargaban eran hombres y se fiaban de los hombres.

-¿Cuántas mujeres pertenecían a su promoción?

-Yo me colegié con el número 680 en el Colegio Vasco-Navarro, y era la undécima. Ahora las mujeres somos el 25% de alrededor de 3.000.

-¿Cómo llegó a ser decana el Colegio?

-Pertenecía a la junta de Vizcaya, que es donde más chicas hay, son cuatro de nueve...

-¿Chicas?

-Mujeres. Cuanto más mayor te haces más dices chicas y cuanto más joven eres, más dices mujeres. Debe de ser un deseo de juventud.

-Entonces, el decanato.

-Sí, estaba en la junta y me pidieron que me presentase. Implantamos un sistema de calidad, hemos renovado la página web y ahora queremos implantar el visado telemático.

-¿Visado?

-Sí, cuando hacemos un expediente, lo llevamos al colegio para que se vise. Eso genera toneladas de papel. Con el telemático todo es electrónico.

-¿Hacen trabajos diferentes arquitectos y arquitectas?

-No.

-¿No tienen una forma distinta de...?

-Las mujeres y los hombres tenemos una manera distinta de ver la vida.

-Ellos, ¿cómo la ven?

-No lo sé, porque soy mujer. Tenemos intereses diferentes, nos fijamos en cosas distintas.

-¿Por ejemplo?

-Los diseños de las ventanas. No todos los hombres han limpiado alguna vez una ventana y no piensan en que hay que limpiar los cristales. Pero tenemos intereses distintos. Yo nunca me había planteado entrar en nada, ni en la junta, hasta que mis hijas han sido mayores, hasta que he sentido que tenía tiempo para mí.

-El tópico dice que ellas hacen casas más prácticas y ellos más grandes.

-Pero el tamaño no siempre depende de lo que tú quieres, sino de lo que pide el cliente. Los arquitectos hacemos ciudades y edificios, ambos para vivir. Cuando hacemos ciudades también diseñamos diferente, pero al hacer edificios, haces lo que el cliente quiere, porque es su casa.

-¿Su profesión es un arte?

-Tiene mucho de tecnología, de coordinación y una parte de diseño. Con una visión global y del entorno.

-Eso, en teoría, porque algunos edificios podrían estar en la ciudad o en el campo.

-No debería ser así. Los edificios son piezas únicas. Ésa es la gran diferencia entre la arquitectura y la industria, que los diseños industriales están pensados para repetirse. Si se pretende levantar el mismo edificio en muchos sitios, se deben hacer diferentes implantaciones.

-¿Cómo debe ser una buena vivienda?

-Es la que se adapta bien a quienes viven en ella, debe ayudar a vivir más cómodamente.

-¿Qué opina del gran problema de la vivienda?

-Los promotores cobran lo que saben que les pueden pagar. El problema fundamental está en el control del suelo y tengo muchas dudas de que se vaya a solucionar. El promotor es un industrial que ha ganado mucho dinero en el País Vasco, pero ahora quienes más ganan son los dueños del terreno. Ganan sin hacer nada y no venden hasta que logran la cifra obtenida por el vecino colindante.

-¿Hay edificios perfectos?

-Los hay que se adaptan a su uso.

-¿Algún ejemplo?

-En Bilbao, un edificio que responde muy bien al uso, a pesar de las transformaciones, es el museo de Bellas Artes. El Guggenheim ha marcado el inicio del cambio. Es una escultura de un tamaño tal que permite su uso.

-¿En Vitoria?

-Vitoria es la ciudad con más servicios de España y el Artium es un buen museo. En San Sebastián me gusta el Kursaal.


Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Entre mujeres | Comentarios (1) | Referencias (0)

Domingo, 03 de septiembre de 2006

Rosa Cervera|Trompetista

Para quitarme el gusanillo me dieron una trompeta llena de agujeros»


Tenía menos de diez años y se paseaba con un tambor de jabón por las calles de Valencia. Dentro llevaba un instrumento que hace treinta años no se consideraba femenino: una trompeta. Rosa Cervera es valenciana, profesora del conservatorio de Barakaldo y una de las pocas mujeres que profesionalmente interpretan con instrumentos de viento metal.

-¿Cuántas compañeras tenía mientras estudió la carrera superior de trompeta?

-Ninguna. Ahora empieza a haber algunas.

-¿Toca otros instrumentos de viento?

-¿No! Eso es como cuando se canta y se tiene voz de soprano. Yo soy trompetista.

-¿Por qué decidió ser trompetista?

-Entonces era muy raro, porque los instrumentos se asocian al sexo. En Valencia hay mucha tradición, en todos los pueblos hay una banda y cuando te apuntas, te sugieren el aprendizaje de un instrumento. A mí, la flauta, pero yo quería la trompeta.

-¿Así?, ¿sin más?

-Después me he enterado de que había antecedentes en la familia.

-Le dijeron que estudiara flauta, entonces.

-Pero no me gustaba. Yo quería hacer algo distinto. Siempre he sido rebelde. Me planteé no seguir, y para quitarme el gusanillo me dieron una trompeta que parecía de la guerra, llena de agujeros, de esparadrapos... Estaban tan empeñados en que lo dejara, que no tenía ni maleta para llevarla. Me iba a los ensayos con la trompeta metida en un tambor de aquellos de jabón.

-¿Por qué le llamaba la atención?

-Es que es un trozo de metal y tres pistones y de ahí sale música. Pero me decían que era de chicos. Era muy pequeña, unos siete años, y muy cabezona. Poco después mi padre vio que se me daba muy bien y me llevó al mejor profesor que había en ese momento en Valencia, Leopoldo Vidal. Falleció hace poco.

-¿Se requiere potencia para tocar?

-Se necesita fuerza, no física, sino potencia...

-¿Para?

-Por la manera en que se toma el aire, en que se echa... Hay que desarrollar capacidad de previsión, porque nada pasa desapercibido.

-¿Porque se ve mucho una metedura de pata?

-En cualquier instrumento se ve, pero con el nuestro es monumental, descomunal.

-¿Qué sentimientos transmite la trompeta?

-Todos. Puede abordar cualquier género: clásico, jazzístico... Tiene muchos registros y brillantez. Es un instrumento que gusta porque tiene una sonoridad llena, grande, poderosa.

-¿Cuáles son los instrumentos que no eligen las mujeres?

-La tuba, el trombón, la trompa y la trompeta.

-La trompeta está vinculada a lo militar.

-Desde la antigüedad está asociada a los ritos y ceremonias. Los romanos tenían tres o cuatro trompetas distintas, como la buccina. No se puede imaginar que fueran a la guerra y llevaran flautas. ¿Al enemigo no le entraría miedo!

-¿Qué protagonismo tiene hoy en los conciertos?

-Mucho, el repertorio es enorme. Ha habido momentos en que no era así. La trompeta y otros instrumentos de viento metal necesitan perfeccionamiento técnico y hace 300 años eran solamente un tubo. Los clásicos no le dieron un papel destacado porque no tenían recursos de ejecución en aquel momento. En el barroco era uno de los instrumentos que más se usaba y si hubiera estado tan desarrollado como ahora, habrían escrito maravillas.

-¿Mujeres y hombres interpretan de diferente forma?

-Yo creo que sí. La mujer tiene una sensibilidad especial a la hora de entender la música y de transmitirla, pero no en este instrumento, en todos.

-¿Esa sensibilidad trasciende el mundo de la música?

-Sí, clarísimamente.

-Entonces, ¿el resultado de una orquesta femenina dirigida por una mujer sería distinto?

-Sí, seguro, pero todavía hay pocas directoras y las que hay, no llegan. Este es un mundo masculino. Se necesita mucha preparación y es un mundo reservado a los hombres.

-Pero la mujer tañendo un instrumento es una imagen antiquísima.

-Pero como entretenimiento o música de ambiente, no de forma profesional de hacer y transmitir la música.

-¿Usted con quién se arregla mejor, con ellos o ellas?

-Nunca he tenido problemas, ni estudiando ni en el trabajo. A veces te miran con curiosidad por ser mujer. Nos lo ponen un poco más difícil.

-¿Físicamente condiciona algo tocar el instrumento?

-Está todo muy estudiado. Es muy parecido al canto, es una respiración muy controlada y sabemos cómo se debe cargar el aire. Se necesita fuerza en los músculos de la cara, es un entrenamiento de años, y los labios son como las cuerdas vocales de los cantantes. Es todo control mental.

-¿Cuál es la enfermedad profesional de un trompetista?

-La sinusitis, muy típica, de hecho se llama 'sinusitis del trompetista'. Se produce porque mandamos aire a presión a la nariz. No influye en la interpretación pero provoca malestar.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Entre mujeres | Comentarios (0) | Referencias (0)

Viernes, 01 de septiembre de 2006

Incendios

El miércoles, a juzgar por las noticias que pudieron verse, andaban todos los medios de comunicación un poco alborotados con la ley antitabaco y su cumplimiento o incumplimiento. También TVE dedicó un reportaje al tema en el informativo que presenta Lorenzo Milá al anochecer, o sea, en el telediario de toda la vida. Quienes decidieron el enfoque de la noticia podían elegir entre miles y miles de locales repartidos por toda España y, habida cuenta de la hora que era, antes de la 10 de la noche, acaso deberían haber optado por algo que no fuera −¿cómo lo diría yo?— tan rompedor. Se fueron a un local de estriptis, como si fumar fuera cosa de quienes no se abrigan demasiado.
Para ilustrar todo aquello, pusieron la cámara casi debajo de unas chicas haciendo ejercicios gimnásticos en torno a una barra como las de los cuarteles de los bomberos. Unas las usan para prender incendios y otros para apagarlos, de toda la vida también. O sea, muchos ciudadanos más que del cumplimiento de una ley tan saludable como la del tabaco, se enteraron de qué tipo de baile se practica en los locales de estriptis. Luego ya se vio que la cosa no estaba traída por los pelos: había una poderosa razón para elegir un local en el que a veces se llevan a la clientela a las alcobas privadas. Y no lo hacen para que se sientan como en casa −porque precisamente lo que no quieren es sentirse como en casa−. Y ahí llegó la explicación. En las estancias privadas, es decir, sobre la cama, sí se puede fumar. Siempre se ha dicho que un cigarro es un buen colofón para todo tipo de placeres del cuerpo, aunque no es nada recomendable, porque a un incendio metafórico puede seguir uno real.
La reportera aparecía también en el espacio, sentada delante de una cama sobre la que reposaban dos mujeres, una de las cuales parecía representante de cinturones y todo tipo de correajes. Por cierto, ¿no es sorprendente que ninguna de ellas fumara? ¿Sería que estaban trabajando?

Publicado en El Correo 1/9/06

Por: Lucía Martínez Odriozola | Televisión | Comentarios (0) | Referencias (1)

Martes, 08 de agosto de 2006

A pelo

La Sexta ha sumado un nuevo espacio de humor a la noche de los viernes. Lo han llamado ‘A pelo’, y tiene toda la pinta de que puede ser cierto, que van a pelo, es decir, sin guión, o con grandes dosis de improvisación. La puesta en escena es curiosa, dos tipos sentados en un sofá de color rojo, al parecer de escay, de los que dan calor, y en un momento reciben a un invitado para hacerle una entrevista.
Las posibilidades de acertar quién será el siguiente son elevadas, ya que por alguna razón en ese tipo de espacios se mueven en un corrillo, en un grupillo de amiguetes y a duras penas salen de ahí. Con decirle que el primer invitado fue Santi Millán, el greñoso de ‘Siete vidas’. La verdad es que dio juego, estuvo muy ingenioso, en ocasiones incluso más que sus anfitriones, pero está tan visto que es fácil llevarle a la tele y que dé resultado, de modo que para el estreno de un programa hace reír pero no tiene gracia. Es como si el primer partido de la temporada lo jugaran contra ellos mismos y en casa. Donde se ve la talla de la gente, de los profesionales, es en las situaciones difíciles. Probablemente las condiciones contractuales de las cadena no sean para hacer experimentos, pero con fórmulas seguras y poco atrevidas no sé conquista a las audiencias. Y la ubicación del espacio, un viernes a esa hora, hace pensar que es una apuesta en la que creen que pueden ganar.
Por otra parte, hay cosas que hacen gracia porque nos enfrentamos a ellas con muchos tabúes, por ejemplo, el sexo. Una buena parte de la conversación discurrió sobre la importancia del tamaño. Es fácil hacer chistes con eso, a poco que se insinúe, además, ya está el patio riéndose. Pero así y todo, tenía su gracia. El espacio es bueno y los dos cómicos, Raúl Cimas y Joaquín Reyes, tienen ingenio de verdad, con las palabras, la rapidez en la respuesta y el gesto que las acompaña. Ahora solo necesitan un poco de fortuna y la imprescindible paciencia de quienes pagan.

Por: Lucía Martínez Odriozola | Televisión | Comentarios (0) | Referencias (0)

Domingo, 09 de julio de 2006

Dolores Aguirre|Ganadera

El que me vuelve del revés es Cayetano"


Tiene 71 años, aunque nadie lo diría. Los últimos 30 los has pasado en el campo, vigilando a sus toros en un pueblo con nombre de mujer, Constantina; o en su casa de Berango, donde nació. Es Dolores Aguirre, ganadera de reses bravas.

-¿Cómo llegó a ganadera?

-Éramos muy amigos de Antonio Ordóñez, y nos ofreció una ganadería de una casta que me gustaba mucho. Cuando mi marido me lo propuso, le dije que no pensaba ocuparme porque no tenía ni idea. La compró en 1975. A mí me gusta el toro fuerte, con muchos pitones, probablemente porque estaba mentalizada al toro bilbaíno. Está considerada como una ganadería fuerte.

-Como negocio, un poco dudoso, ¿no?

-Totalmente equivocada. Yo no pierdo dinero.

-Con el mismo esfuerzo, en otra actividad...

-Pero yo trabajo en eso. Todo lo que es el toro en el campo es precioso, pero cuando llegan a la plaza me pongo nerviosísima. ¿Serán buenos para los toreros? ¿Se caerán?

-La plaza de Bilbao la tiene castigada y no contrata con usted.

-Sí, no sé por qué y no me importa nada.

-Solía cerrar la feria.

-Lo pasaba fatal en Bilbao.

-¿Peor que en Madrid?

-Sí, porque éste es mi pueblo. Y me pasaba toda la feria, hasta el último día, dándole vueltas.

-¿Algún torero le ha estropeado un toro que podría haber sido indultado?

-Yo soy muy crítica; mis toros nunca me parecen sensacionales. Me dan envidia esos ganaderos que siempre consideran fantásticas sus corridas. A veces, el torero no entiende a un toro que te gusta mucho.

-Son fuertes.

-Si fuera torero a lo mejor tampoco querría torear mis toros.

-¿Qué torero le gusta?

-Me encanta Sebastián Castella. Es francés, muy joven. y lo conozco desde hace diez años. También me gustan El Cid, El Juli...

-¿Más ahora que antes?

-Por supuesto; ahora está increíble. El que me vuelve del revés es Cayetano. ¿Es nieto de Antonio Ordóñez y hermano de Francisco Rivera!

-¿Qué le parece ese niño mexicano que está triunfando?

-Huy, cuando conocí a El Juli no tendría diez años. Era como un botón toreando, daba impresión.

-Los jóvenes toreros son muy altos, ¿rompe eso la estética frente al toro?

-Antonio Ordóñez ha sido uno de los mejores toreros y medía 1,83.

-¿Un torero debe poner banderillas?

-Hay quienes se han hecho famosos por ello, concretamente, El Fandi.

-Hay pocas toreras.

-Ya ha habido. Está ultima (María Paz Vega) torea divinamente bien, tiene una fuerza impresionante pero no mata bien. El Cid torea con la muleta con la mano izquierda muy bien y no mata. Pierde orejas porque es zurdo.

-¿No debería haber ya mujeres presidentas?

-Claro que sí. Yo lo haría fatal, daría una gran cantidad de orejas.

-¿Cuál es la mejor ganadería?

-¿Qué difícil! No me gusta el toro comercial, el que es cómodo, sin fuerzas, que no tiene mucha cara, que se le pueden arreglar los pitones.

-¿Cuál es la suerte que más le gusta?

-Cuando el toro se arranca de lejos y entra de nuevo al caballo, luchando contra lo que le ha hecho daño.

-Está en marcha una película sobre Manolete.

-Quienes le han enseñado al actor han sido Espartaco y Cayetano, que habla muy bien inglés.

-¿A qué edad se puede llevar un niño a la plaza?

-Cuando ya se le puede explicar, cuando entiende algo, a los diez o doce años.

-La jerga taurina está muy introducida en el habla cotidiana. ¿Quién diría usted que está para el arrastre?

-Las pintas de la gente muy joven, que me impresiona cómo van de desarrapados.

-¿Quién tiene pase?

-Mucha gente. Las gentes que sobresalen por algo, por ejemplo, un modisto, Lorenzo Caprile.

-¿Se viene usted abajo a menudo?

-Pocas veces.

-¿Cuándo se viene arriba?

-Cuando estoy a gusto, en el campo soy superfeliz; con amigos, como loca; en una corrida de toros, feliz...

-¿A quién le haría un quite?

-A cantidad de gente..., pero no lo voy a decir.

-¿Es mejor ver la vida desde la barrera?

-No, hay que vivirla.

-¿En qué ocasiones se puede utilizar el burladero?

-Cuando te das cuenta de que vas a perder los nervios.

-¿Se pasa usted mucho de la raya?

-No, pero no me callo.

-¿Hacia qué tiene querencia?

-Hacia la gente sana y de verdad.

-¿Qué es salir por la puerta grande?

-Triunfar cada cual en lo suyo, en lo que haga, y que todo el mundo te quiera.

-¿A quién devolvería a los corrales?

-Mandaría a muchísima gente. Por meter la pata desde la mañana, por ser odioso y antipático, y por fastidiar a los demás.


De cerca

-¿A qué edad se casó?

-Con 21 años. Acabo de celebrar las bodas de oro. Esto se pierde.

-¿Por qué cree que el matrimonio corre peligro?

-A nosotros no educaron estrictamente y nos han enseñado a fastidiarnos mucho, a resignarnos. No hacíamos lo que nos daba la gana, ni mucho menos. Y si las cosas salen mal, nos aguantamos.

-¿Pero usted está satisfecha?

-Encantada de la vida, de verdad. No me arrepiento de nada. Sigo siendo feliz. Lógicamente, discuto mucho con mi marido, y él conmigo.

-¿La gente de su clase, cómo discute?

-La mejor discusión es darte la vuelta y no dirigirle la palabra.

-Esa es una actitud muy femenina.

-Es que soy mujer. Yo soy bastante habladora, y no puedo estar más de dos o tres días sin hablar.

-Nació en esta casa de Berango.

-Sí, para mí es todo.

-Los jardines siempre están abiertos.

-De siempre. Los novios y las primeras comuniones de este pueblo se sacaban fotos en el jardín.

-Y la 'Pasión de Berango', también.

-Sí, la escena del huerto de los olivos, la primera, es aquí.

Ficha
Nació en Berango (1935), en su actual casa.

Estudió bachiller en el Sagrado Corazón en Algorta y Pamplona.

Habla inglés, francés y alemán.

Se casó con 21 años y tiene una hija.

Compró la ganadería en 1974 y tiene la finca en Constantina, Sevilla. Su divisa es amarilla y azul.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Entre mujeres | Comentarios (3) | Referencias (0)

Domingo, 25 de junio de 2006

Gloria Quesada|Directora geneal de Osakidetza

La maternidad es la parte alegre del hospital"


Estudió un año de Medicina, pero no pudo con las disecciones y se pasó a Económicas. No obstante, y a pesar de que goza de una salud «fantástica», lleva años frecuentando los hospitales. Es Gloria Quesada, directora general de Osakidetza.

-¿Hay diferencias entre trabajar en la pública y la privada?

-La más importante es para quién se trabaja. El sector público parece tener una finalidad mejor.

-¿Cuáles son los indicadores de una buena sanidad?

-Lo que nos hace sentirnos en el Primer Mundo es que cualquier ciudadano tiene acceso a los mejores tratamientos que se conocen, tanto tecnológicos, farmacológicos como de capacitación del personal. Ocurre en todo el Estado, pero en Euskadi los tenemos desde hace más tiempo.

-¿Cómo se decide el destino de los presupuestos?

-Hay una cartera de servicios que es común a todo el Estado.

-¿Son obligatorias?

-Sí, y otras están por encima del sistema nacional de salud.

-¿Por ejemplo?

-El plan de salud bucal en los niños Pero cada comunidad es distinta y tenemos diferentes necesidades. Una de las que no tenemos nosotros y han introducido en Andalucía es la del cambio de sexo.

-¿Somos punteros en algo?

-¿En qué no somos?

-¿Usted es de Bilbao?

-Pues sí. Somos punteros en salud mental, en transplantes tenemos una tasa elevadísima, con una gran solidaridad en donación, en tratamientos del cáncer, hospitales de día de calidad

-¿Somos lo últimos en algo?

-Creo que no.

-¿Hay alguna asignatura pendiente?

-En sanidad lo importante es la mejora continua. Necesitamos financiaciones crecientes. La tecnología es importante y las inversiones han de ser fortísimas.

-¿La ciudadanía tiene una percepción distinta de la sanidad cuando sabe cuánto cuesta?

-Todo el mundo da por supuesto que es un bien que está por encima de lo que cuesta. Como el nivel no repercute en el usuario

-¿Que no repercute en el usuario? Entonces, ¿quién lo paga?

-Los impuestos. Pero el usuario directo no hace el desembolso.

-La pregunta era si sabiendo lo que cuesta la percepción es más positiva.

-Ya se planteó hacer 'facturas sombra': el usuario no paga pero recibe información del coste. No decimos lo que cuesta una catarata, una intervención del corazón

-¿Un parto?

-Esa es de las pocas cosas por las que una persona va contenta al médico. La maternidad es la parte alegre del hospital.

Una muestra de amor

-¿Las universidades preparan tantos médicos como se necesitan?

-De aquí a pocos años habrá problemas de reposición. Se nos jubilarán muchos médicos y quizá se den problemas. En Euskadi será difícil, porque está muy poblado.

-¿Tendremos que importarlos?

-Aquí es episódico. Hay sudamericanos, pero son muy pocos. En otras comunidades han traído polacos.

-¿Seguimos exportando enfermeras?

-Tienen trabajo más o menos estable y están muy bien formadas. No me extraña que en otros países quieran tener enfermeras de aquí.

-La sanidad se ha feminizado mucho.

-Las mujeres accedemos a carreras universitarias y los niveles académicos suelen ser muy buenos.

-¿La profesión ha perdido prestigio porque ha accedido la mujer o ha accedido la mujer porque perdía prestigio?

-No se ha minusvalorado por la incorporación de la mujer. Somos el 51% de la población, y estamos accediendo en paridad a cualquier área.

-Pero el médico no tiene la autoridad de antaño. De hecho, se le discuten las cosas.

-Las distancias entre un tipo de profesional y el usuario se han reducido. Y en medicina se trata de la salud, de la vida, de los bienes más absolutos del ser humano.

-¿Se enseña a dar malas noticias?

-Como asignatura, no. Pero se da una empatía...

-¿Y el personal de urgencias está preparado para atender a gente muy enferma y muy nerviosa?

-Muy pocas veces se dan problemas. Podemos tener educación, ser responsables y, en situaciones de estrés del enfermo o de la familia, no es suficiente eso. Hay que ponerse en el lugar del otro y no todo se puede aprender.

-¿Qué sería de la sanidad sin la ayuda de los familiares?

-Algunos pacientes permanecerían más tiempo ingresados.

-Me refería a ciertas tareas que se hacen en los hospitales.

-Entiendo que es conveniente, que es una muestra de amor y de afecto. A nadie se le obliga, lo haces porque la quieres.

-¿Los hospitales no son exageradamente ruidosos?

-Es cierto. Es imposible dormir incluso de noche, porque hay controles las 24 horas.

-Este suyo, es un trabajo gratificante.

-Sí, porque lo que hacemos atañe a la salud, a lo fundamental.

De cerca

-¿Se da un trato diferente a los cargos de Osakidetza?
-En cuanto a la prestación, no. A nivel humano, algún amigo habremos hecho.
-No se les ve esperando en las consultas.
-Ja ja ja, porque están todos sanos. Yo tengo una salud fantástica. Nunca he estado ingresada y, cuando tuve a mi hijo, fui a una privada porque no teníamos las unidades que tenemos ahora. Hoy no lo haría.
-¿Y qué opina de los cargos públicos que todavía acuden a la privada?
-De mi época en colegio de monjas me queda aquello de no juzgar para no ser juzgada.
-El lehendakari la premió la semana pasada por su lucha contra el sida.
-Sí, se lo dediqué a mi hermana Isabel, que murió de sida hace 9 años. Fue presidenta y fundadora de la asociación. Yo me siento muy orgullosa de ella porque trabajó mucho contra la discriminación
-¿Qué médico le da más miedo: el ginecólogo o el dentista?
-Ninguno. Hago todas mis revisiones... No soy representativa porque estoy muy sana. El día que me ponga enferma me dará miedo y todo.
-Quizá se muera de la misma.
-Espero que sí.

Entre hospitales

Nació en Bilbao en 1944. Estudió Económicas en Sarriko, en la UPV, donde se licenció en 1968.

Se ha divorciado dos veces, tiene un hijo y una nieta que hoy cumple un mes.

Fue directora gerente de los hospitales de Cruces, San Eloy y Gorliz. Antes fue administradora del Consorcio de Salud Mental Uribe-Kosta.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Entre mujeres | Comentarios (0) | Referencias (0)

Martes, 20 de junio de 2006

Euskaltzaindia emprenderá su ampliación a partir de noviembre

Seis académicos pasan por edad a la categoría de eméritos prevista en los nuevos estatutos

El paso de seis miembros de número de Euskaltzaindia a la nueva condición de eméritos abre en la institución un proceso de ampliación que permitirá la incorporación de nuevos académicos a partir de noviembre próximo. .

Casi un año después de que la Real Academia de la Lengua Vasca remitiera al Ministerio de Educación y Ciencia la solicitud de aprobación de su reforma estatutaria, el Consejo de Ministros ha dado su visto bueno y el documento será publicado antes de mediados de julio en el Boletín Oficial del Estado. La innovación más importante hace referencia a la creación de una nueva categoría de académico, el emérito, que conservará todas las atribuciones de los miembros de número salvo la obligación de asistir a las reuniones mensuales. En caso de inasistencia, no estarán obligados a excusarse pero tampoco podrán delegar el voto. La calidad de emérito se alcanzará automáticamente en el momento de cumplir 75 años, aunque a la edad de 70 se podrá solicitar voluntariamente. El artículo 4 bis recoge la posibilidad de que también pueda ser solicitada por «incapacidad», independientemente de la edad. «Si la enfermedad fuera grave y el académico no pudiera hacerlo por sí mismo, estudiaríamos la posibilidad de aceptar la propuesta de sus familiares o superiores», aseguró Jose Luis Lizundia, tesorero de la institución y uno de los ponentes de la reforma. Tan pronto como el BOE publique la reforma estatutaria, Euskaltzaindia declarará eméritos a los seis académicos que ya han cumplido 75 años: Jose Antonio Arana Martija, Xabier Diharce 'Iratzeder', Piarres Charritton, Jean Haritschelhar, Emile Larre y Antonio Zavala.

Número impreciso

A partir de ese momento, que puede ser tanto en la reunión ordinaria que se celebre el último viernes de junio como en la de julio, se abrirá el plazo para la presentación de un número aún impreciso de candidaturas de nuevos miembros Los académicos estiman que pueden ser de dos a cuatro, y que finalmente desembocarán en la incorporación de los nuevos académicos en las eleccionesque se celebren en noviembre o diciembre.

El procedimiento para la elección de los nuevos miembros será el tradicional: en el momento en que se abra el plazo, los académicos contarán con dos meses para la presentación de candidaturas -que deberán contar con al menos tres avales- y un mes después se celebrará la elección.

El reglamento interno de Euskaltzaindia establece cupos para la presencia de los diferentes euskalkis. Así, es obligatoria la presencia de cuatro académicos que representen a cada uno de los dialectos vizcaíno, guipuzcoano, alto navarro y bajo navarro y labortano, además de un suletino y otro alavés. La pertenencia a uno de estos dialectos solamente será condición para la elección en el momento en que se produzca una baja por fallecimiento.

El próximo año, en noviembre de 2007, se incorporará a la condición de emérito Txomin Peillen.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Euskaltzaindia | Comentarios (0) | Referencias (0)

Domingo, 18 de junio de 2006

Elena Arzak|Cocinera

Lo único que nunca se debe hacer en la mesa es discutir»


Cuando aún era una niña, todas las tardes, a la salida del colegio, se acercaba al restaurante de su padre a enredar. A eso de los 16 años tomó la decisión: quería ser cocinera. El apellido ya lo tenía, le faltaba el nombre. Se llama Elena, y ya comparte responsabilidades con su padre al frente de uno de los cinco restaurantes españoles con tres estrellas Michelín.

-¿Es difícil ser hija de un cocinero tan grande?

-Yo estoy muy contenta porque, cuando decidí dedicarme a la hostelería, el restaurante ya era famoso. Estoy muy orgullosa de mi padre. Me gusta mucho lo que hace.

-¿Es una presión importante?

-Yo lo llevo con naturalidad y, cuando empecé, ya sabía dónde me metía. Tomé la decisión con todas sus consecuencias.

-¿Y cuando su padre lo deje?

-Haré todo lo que pueda por mantener la calidad.

-La mirarán con ojos muy críticos.

-Es verdad que me van a mirar mucho, pero también es cierto que he tenido muchas puertas abiertas, un negocio en marcha y una clientela.

-¿La cocina se lleva en los genes?

-Se hereda el gusto y para cocinar bien hay que entrenarse.

-¿Los hijos vienen con un pan debajo del brazo?

-Los de los cocineros tienen una mirada distinta. A mi hija le gusta comer.

-¿Cómo se nota en una niña de 16 meses?

-Porque disfruta con todo lo que le damos. Además, como ha venido aquí, al restaurante, desde que nació, ya ha probado muchas cosas.

-¿A quién le gustaría dar de comer?

-A un cocinero con quien trabajé y nunca ha llegado a venir, Claude Peyrot. Me gustaría saber qué piensa de la cocina que hacemos aquí. Pero es muy mayor y no creo que venga.

-¿Qué recuerdo tiene de cuando recibieron a los príncipes Felipe y Letizia?

-Su disposición a probar cosas y que ella entendía mucho de cocina, reconocía sabores, apreciaba los ingredientes. Tiene bastante nivel gastronómico. Se les veía muy enamorados.

-¿Y eso cómo se nota?

-En las miradas, en la forma de hablar... Me era muy familiar la situación.

«Damos placer»

-¿Se le ha quemado alguna vez un guiso?

-Jo, un montón de veces, haciendo pruebas y cocinando. La cocina es artesanía y fallamos muchas veces.

-¿Usted se lo guisa y usted se lo come?

-Este restaurante sin el equipo que tenemos no sería lo mismo. Cada uno aporta su granito de arena y eso hace que una cadena funcione. Todos son importantes. Lo digo de verdad.

-¿Qué es comer bien? ¿Comer sano o disfrutar con la comida?

-Las dos cosas. Hay que comer sano y disfrutar.

-No siempre es compatible.

-A veces hay que saltarse las normas de lo sano, hacer una excepción, un exceso. La gente viene aquí a disfrutar. Nosotros le proporcionamos el placer.

-¿Y quienes tienen problemas de salud?

-Nos avisan y nos adaptamos a los problemas: celíacos, vegetarianos, diabéticos... y sin problemas. Pero la gente no viene aquí a hacer una dieta, vienen a disfrutar del sabor, a veces incluso a saltársela.

-Los cocineros de hoy parecen auténticos gurús.

-La profesión del cocinero se ha dignificado mucho. La cocina está de moda y es importante el boom mediático que ha habido. Los cocineros expresan sus sentimientos, su manera de cocinar. El mundo de la cocina es muy amplio, es un mundo de muchas sensaciones y emociones.

-¿Cuánto hay de cuento en la cocina, de poner bonitos nombres...?

-Eso es un estereotipo. Hoy, como siempre y en todos los campos, hay buenos y malos cocineros, los hay que se acercan más a la realidad y quienes no se acercan.

-¿Al buen cocinero tiene que gustarle comer?

-¿Es imprescindible!

-¿Qué es el mestizaje en la cocina?

-Aprovecharse de otras culturas y adaptarlas.

-¿No se pueden traer en estado puro?

-A veces no, por la frescura de los alimentos.

-¿Cuál es la cocina que mejor encaja con la vasca?

-La japonesa por la similitud en el tratamiento de los pescados. También gustan los sabores de la cocina oriental y a mí, la cocina sudamericana.

-¿Se plagia a los pequeños cocineros?

-Todos hacemos cosas similares sin saber que otro lo está haciendo. Y dentro de los restaurantes de un nivel, ni se plagia, ni es correcto. Si ves algo que llama la atención, se le pregunta al cocinero.

-¿Qué no se debe hacer en la mesa?

-Discutir, lo único que nunca se debe hacer en la mesa es discutir.

-¿Cuál es el mejor broche para una buena comida?

-El chocolate, cuanto más amargo, mejor.

-¿Qué es lo que nunca perdonaría?

-Que no se prueben las cosas.


ENTRE FOGONES

Nació en San Sebastián en 1969. Casada, tiene una hija de 16 meses. Está embarazada.

De 1988 a 1991 estudió en una escuela de hostelería de Suiza.

Ha completado su formación en resturantes de París, Londres, Lucerna, Montecarlo.

En 2001 recibió una mención de la Academia Internacional de Gastronomía.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Entre mujeres | Comentarios (0) | Referencias (0)

Martes, 13 de junio de 2006

Sin noticia

Ayer lunes, se dio una nueva demostración de cómo determinados programas de televisión son capaces de dedicar una cantidad escandalosa de segundos a la ausencia total de noticias y de información. Transcurría todo en ‘Aquí hay tomate’, en la sobremesa de Telecinco. Martínez de Irujo se había acercado a un palacio de justicia a ejercer sus derechos o sus deberes como ciudadana. Una cámara esperaba apostada en la puerta. En cuanto apareció ella, acompañada de alguien, quizá su abogado, un joven con un micrófono comenzó a seguirlos. La cámara fue testigo de que ella no estaba dispuesta a decir nada, pero nada de nada, ni siquiera desvió un segundo la mirada de su horizonte. Como los reporteros no podían entrar en el palacio de justicia, desde la puerta dejaron ver el movimiento de introducir el bolso en un escáner y pasar por el arco detector de metales.
A la salida, allí seguían cámara y micro, y volvió a repetirse la escena. Los siguieron, ellos no soltaron sino unos monosílabos y a otra cosa, mariposa. Lo verdaderamente sorprendente no es que un reportero insista en conseguir unas declaraciones de alguien. Son muchas las veces en que un periodista persigue una noticia ante la cerrazón de quien puede facilitarle la información. Lo que carece absolutamente de sentido es que no se obtenga nada y el tratamiento sea exactamente el mismo que si el personaje hubiera hablado. La audiencia puede ser informada de que el medio ha intentado lograr unas declaraciones y no lo ha conseguido, por múltiples razones, porque no ha conseguido dar con quien era buscado o porque éste tiene la boca sellada. Esa información se suministra en cinco palabras. Es muy dudoso que en esas circunstancias, el tiempo que se le dedique sea exactamente el mismo que si el personaje hubiera hablado como un charlatán de feria.
Además de que esas imágenes nada dicen y, a duras penas, sirven para llenar un espacio de televisión, el reportero se enseñorea y se transforma en el objeto noticioso. Puede tener su sentido: necesitan darse a conocer no tanto a los espectadores como a sus víctimas.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Televisión | Comentarios (0) | Referencias (0)

Domingo, 11 de junio de 2006

Puri Yárnoz|Directora de hotel

¿El mejor hotel? Un bungaló con el mar a dos pasos"


En su empresa las luces están encendidas 24 horas al día durante todo el año. Puri Yárnoz es bilbaína, tiene 55 años y una voz apacible con la que da instrucciones a los 60 empleados de los dos hoteles de la cadena NH que dirige, el Villa de Bilbao y el Palacio Oriol en Santurtzi.

-¿En qué hotel se alojaría?

-Depende. La elección es diferente si se va a trabajar o por ocio. Se habla mucho de estas islas de Arabia, pero parecen demasiado artificiales. Elegiría algo más natural, uno de esos bungalós que tienen el mar a dos pasos.

-¿Quiere decir que lo mejor de un hotel es su paisaje?

-Para el ocio, sí. Su localización es fundamental.

-¿Cómo se lleva un buen hotel?

-Ya me gustaría a mí saberlo. Yo creo que las mujeres tenemos un don especial para este trabajo.

-¿Es como llevar un hogar?

-Totalmente diferente. Cuando dirige una mujer, el sistema es menos autoritario, más colaborador y eso es, fundamental, porque no se puede estar ni las 24 horas ni con todos los clientes. Las mujeres tenemos más mano izquierda, comunicamos más, trabajamos por objetivos, nos gusta que nos manifiesten aprecio por el trabajo y tenemos una sensibilidad, un gusto, que ellos también pueden tener. Sabemos escuchar... Si un cliente plantea una queja, le dejamos que hable, suavizamos las tensiones.

-¿Qué es lo que nunca se debe hacer?

-Ofender, no cumplir unos mínimos de educación, descontrolarse...

-¿Se puede vivir en un hotel?

-Antes era más habitual. Ahora tenemos clientes muy fijos. Algunos por su trabajo prácticamente viven en hoteles.

-¿Los más habituales cuántos días llegan a estar?

-Algunas tripulaciones de avión, la mitad del año. Y como tienen horarios extraños, los alojamos en una única planta.

-¿Cuándo se llena en Bilbao?

-En algunas ferias bianuales, como las de Maquina-herramienta y Ferroforma, y grandes congresos, generalmente de medicina, pero cuando llenamos salimos en los papeles.

-¿Y en verano?

-Ahora sí. Llevamos cuatro agostos con buena ocupación. Hemos pasado de estar olvidados a creer que la temporada se consolida. Nuestro punto fuerte es mantener unos precios menores que Santander y San Sebastián.

-¿Cómo es el cliente?

-Viene a trabajar, y es muy cómodo porque a las 8 de la mañana no queda nadie. El turista viene a un ocio cultural, viaja en familia o grupo.

-¿Piden cosas raras?

-Por lo general, no. Quieren una habitación limpia, una buena cama o colchón y un magnífico desayuno. Y tranquilidad.

-¿Los directores de hoteles son como el de 'Pretty woman'?

-Las cadenas exigen gente competente.

-¿El cliente siempre tiene la razón?

-En principio, sí.

-¿Después?

-Ya veremos. Un poco de razón siempre tiene. El nivel de exigencia en un hotel es superior.

-¿Cómo se resuelve una gran discusión con un cliente?

-Si es en una zona pública, se debe intentar sacarlo de ahí. Y dejarle que hable, que se explique. Si hemos hecho algo mal, lo admito en el minuto cero. Cuando el cliente se pone muy, muy, muy..., normalmente no tiene razón, pueden ser frustraciones o historias que le hacen ver todo muy negativo.

-Y ahí, ¿quiénes son peores: las mujeres o los hombres?

-Quizá las mujeres, porque defendemos más ardientemente nuestro punto de vista. Somos más constantes manteniendo una opinión.

-La mayor parte de la clientela son hombres, ¿no?

-Sí, entre semana, 70-30.

-¿Los hoteles deben tener un buen restaurante?

-Se necesita la infraestructura para el desayuno, y en mi opinión deben ser restaurantes de calle, como cualquier otro, con calidad.

-¿Por qué puede caer en desgracia un hotel?

-El primer punto es la plaza. Hoy viajamos mucho y, si la ciudad sabe crear una oferta, es difícil.

-¿Se puede gestionar atendiendo a la ecología?

-Sí, el control del agua, la limpieza de toallas... Pero dependemos del cliente.

-¿Se roba en los hoteles?

-Mucho, no, pero se roba.

-¿Se sabe quién lo hace?

-Si falta algo en una habitación...

-¿Cómo se le vuelve a recibir?

-Si son cosas pequeñas, se le quita importancia. Lo malo es cuando llaman para recomendar a alguien, para que le pongamos detalles en la habitación y después se los lleva. En algún caso hemos llamado o escrito diciendo que equivocadamente quizá metió algo en la maleta. Una vez vimos que alguien había preparado una alfombra para llevársela, y cuadros, lámparas de sobremesa...

-¿Los jabones y geles?

-Esos se pueden llevar. De hecho, hemos destinado un piso específico para mujeres con detalles: las perchas para faldas, una revista femenina y unos neceseres con productos específicos como desmaquillador, leche corporal...


De cerca

-¿Quién dirige su hogar?

-Yo ni frío un huevo.

-¿Quién lo hace?

-¿Tengo una madre...! El sábado freí un huevo. Hace unos años, otro, y se me cayó las cáscara pero, como soy una persona muy segura de mí misma, acabé y lo saqué. Hice una foto.

-¿Se puede conciliar la vida familiar y laboral?

-Sí, aunque cuesta. Mi situación es privilegiada porque yo siempre me he sentido una persona con una carrera y que iba a ejercer una profesión. Mi madre me ha ayudado en ello, a criar a mis hijos...

-¿Le resulta más fácil a la mujer porque no tiene más remedio?

-No es más fácil, sino más importante. Yo necesitaba a mis hijos, los necesito todavía.

-Cuando estaba alejada de ellos, ¿tenía remordimientos de conciencia?

-No, pero sí ha habido momentos en que mis hijos me decían que querían una madre normal, que los llevara a la guardería. Después, valoran que su madre haya desarrollado otra labor.

-¿Qué clase de clienta es?

-Ves cosas que otros no ven, se tiene criterio para comparar la calidad

-¿En qué se fija para ello?

-En el inmueble, la limpieza, el servicio... Y nosotros lo hacemos mejor.

Trayectoria

Nació en Bilbao en diciembre de 1951.

Estudió Ciencias Económicas en Sarriko.

Desde diciembre de 2000 dirige el NH Villa de Bilbao y el Palacio de Oriol en Santurtzi. Antes había trabajado en una multanacional alemana.

Está casada y tiene dos hijos varones de 25 y 28 años.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Entre mujeres | Comentarios (0) | Referencias (0)

Domingo, 04 de junio de 2006

Elena Wrana/Comandante de aviación

Tengo la oficina con los mejores amaneceres del mundo»


En 1991, con 25 años, ya llevaba los mandos de un avión de pasajeros; como copiloto, siempre bajo la mirada de un superior. De una plantilla de 2.000 pilotos de Iberia, solamente el 3%, 65, son mujeres. Elena Wrana forma parte de un porcentaje aún menor: el 0,4% de comandantes con nombre de mujer. Cuando ascendió, en 2002, fue la tercera. Hoy son 8. Pilota un 320, capaz de transportar entre 150 y 200 pasajeros.

-¿Qué aparato quisiera pilotar?

-Éste, me parece divertido.

-¿Un avión, divertido?

-A mí me sigue divirtiendo mi profesión. No me gustan los madrugones, ni ciertas cosas, pero me divierte resolver problemas, manejar el aparato, aterrizar, despegar... En un avión grande, se hace una vez a la semana; yo, en éste, cuatro veces al día.

-¿Qué tripulación lleva un 320?

-Comandante, copiloto y cuatro auxiliares de vuelo; uno de ellos, el sobrecargo.

-¿Qué hacen durante el vuelo?

-Antes de que empiece, preparamos la cabina, nos coordinamos y tenemos que planificar el vuelo. Y hay franjas críticas: desde que sales del parquin hasta que llevas 5 ó 10 minutos de vuelo. Luego, mientras estamos en crucero, se pone el piloto automático.

-¿Y sacan la baraja de cartas?

-No, eso en mi tiempo libre. Hacemos el seguimiento del vuelo, coordinamos el siguiente, miramos la meteorología...

-¿Da información al pasaje sobre las condiciones del vuelo?

-Sí. No llevamos carga sino personas y todos nos sentimos más tranquilos cuando tenemos información.

-Y cuando el pasaje oye que es una mujer... ¿pánico a bordo?

-No creo, y si así fuera, me defenderían los auxiliares. No se por qué pero me defienden más que yo misma.

-¿Qué quería ser de pequeña?

-Conductora de un camión. Siempre he tenido afán por moverme. Mientras estudiaba arquitectura, mi madre me dijo que había encontrado lo que yo quería, los estudios de aviación. Pensé que no me cogerían porque pedían el servicio militar. Tuve dudas: te hacen sentirte tonta, siendo mujer parece que seas más torpe. Quedé cuarta y entré en la primera promoción.

-¿Ha tenido algún accidente?

-Vientos, tormentas, que te hacen sentirte insegura... En esos momentos la adrenalina funciona muy bien y te permite tomar tierra sin problemas.

-¿Ha sentido miedo?

-Alguna vez, pero pocas. No me ha pasado nunca nada, salvo en los simuladores, y sigo superándolos.

-¿Ha encontrado rechazo?

-Cuando entré, algunos eran reacios a considerarme en la escala. No ha sido fácil. He tenido que demostrar que hacía el trabajo como los demás para que comenzaran a valorarme. He tenido que demostrar más y luego he vivido de las rentas, se vuelven más protectores. Es como si tuvieras que pasar el examen hasta llegar a ser de ellos. Después, te asocian al clan y te protegen. Yo no necesito protección, pero ellos necesitan darla.

-¿Qué se siente al estar todo el día en el cielo?

-A veces pienso que tengo la mejor oficina del mundo, con los mejores atardeceres y amaneceres. La naturaleza sigue sorprendiendo.

De bajo coste

-¿Cómo se transmite serenidad a un equipo?

-Siendo tú mismo sereno.

-¿Los comandantes son déspotas?

-Ha habido esa tendencia, pero como ahora vienen de escuelas civiles hay más afán de cooperación.

-Cuando va de turista, ¿cómo viaja?

-Con el cinturón. En la cabina hay dos puestos que llamamos los del tripulante extra y solamente pueden ser ocupados por pilotos. La tripulación puede asignarles tareas de seguridad y, si hay problemas, tienen la obligación de ayudar.

-¿Viajaría en compañías de bajo coste?

-Depende. De algunas compañías no me fío. En otras se plantean problemas de retrasos y nadie acude a la sala de espera a ofrecer las compensaciones establecidas por ley.

-¿El avión sigue siendo el medio más seguro?

-Yo me siento muy segura haciendo mi trabajo y viajo mucho.

-¿Ha visto algún fenómeno extraño?

-No, he visto cosas, pero siempre he pensado que podían ser meteoritos. Nunca he visto ningún objeto haciéndome señales.

-¿Es más fácil creer en Dios cuando se trabaja en el firmamento?

-No sé, desde luego yo no creo en sus delegados aquí en la tierra. Necesitamos creer en algo, en algunos valores. Yo sigo creyendo en mi propia voluntad.

-¿Dónde le pilló el 11-S?

-En Santiago de Chile, desayunando, vestida con el uniforme y a punto de meterme en la cabina para pilotar. Cuando se estrelló el segundo, ya vimos que era un avión comercial.

-¿Hay aeropuertos más difíciles?

-En España, muchos. Bilbao y San Sebastián no son fáciles y con el viento empeoran. Fácil es Sevilla. Y otros, como Niza o Venecia, son como portaaviones, porque están en terrenos ganados al mar.


De cerca

-Usted viaja mucho. ¿Se pueden tener hijos?

-Si se quiere, sí.

-¿Cómo se organiza?

-Él se queda de amo de casa, si no, sería imposible. Yo no estoy dispuesta a dejar mi profesión por ello.

-Durante el embarazo no pueden subir a un avión.

-En Iberia nos dan la baja y después nos incorporamos. En otras empresas se hacen trabajos de tierra.

-¿Cuándo se jubila un comandante?

-En principio, a los 60. Quieren alargarlo a los 65, si se superan las pruebas médicas.

-¿Son un buen partido?

-Más vale un constructor de buen año, que además cobra en negro.

-¿Tienen un amor en cada puerto?

-Yo no lo he experimentado.

-Da tiempo a ver las ciudades?

-Muchas veces, no.

-¿Apetece verlas?

-Muchas veces, tampoco.

-¿El paisaje más bonito?

-Me impresionan los Alpes cada vez que los veo, las islas, la costa norte de España. El Atlas sorprende porque no se esperan en mitad de África esas montañas con nieves perpetuas.

-¿Prefiere la noche o el día?

-Me gusta volar de día.

-¿Quién pilota su vida?

-Intento hacerlo yo, aunque no lo consiga.


EL PERSONAJE
*Nació en Getxo en 1966, pero ha vivido siempre en Madrid.

*Comenzó los estudios de Arquitectura y a falta de un año se trasladó a Alemania a estudiar aviación en la escuela de Lufthansa.

*En 1991 se incorporó a Iberia. En 2002 alcanzó la escala de comandante. Pilota un 320.

*Tiene 9.000 horas de vuelo.

*Está casada y tiene una hija.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Entre mujeres | Comentarios (0) | Referencias (0)

Miércoles, 31 de mayo de 2006

Torrente, el brazo tonto de la publicidad

No es la primera vez. Antes de acabar el pasado año también salieron con una campaña que provocó la intervención del Gobierno vasco en aplicación de la Ley de Igualdad. Hace unos días han vuelto a la carga, pero en esta ocasión, y a pesar de las críticas de dos junteras guipuzcoanas del PSE -Rafaela Romero y Susana García Chueca-, no creo que pueda ser calificada de publicidad sexista. Se trata del último anuncio de Media Markt, cuyo eslogan es 'Verás las mejores delanteras del mundo'. La campaña viene apoyada por tres fotografías. En una de ellas aparecen dos chicas vestidas como cientos de jóvenes, con unas camisetas de tirantes bastante escotadas; en las otras dos salen uno o tres jugadores de fútbol de alguna selección, pero las fotos están recortadas y solamente se ve cómo se protegen a la altura de la bragueta en una escena muy habitual cuando el árbitro ha pitado falta y están organizando las barreras.

Para quien no haya visto la campaña y todavía no se haga una idea pueden resultar bastante clarificadores algunos adjetivos: se trata de un producto zafio, vulgar, chabacano y de pésimo gusto. En realidad es exactamente la misma campaña que habría diseñado Torrente, el personaje creado por Santiago Segura, si se dedicara por un descuido de alguien a la publicidad.

El sexismo puede encontrarse en que la foto de ellas aparece en más ocasiones que las de ellos, y que la palabra 'delantera' hace una referencia más directa al pecho de una mujer que a cierta parte de la escuadra futbolística. Pero casi se diría que es irrelevante, más cuando todo ello se completa con otra frase que acompaña a la marca desde hace meses: 'Yo no soy tonto'. El anunciante ha querido sintetizar en esas palabras la elevadísima concepción que tiene de la clientela que acude a sus competidores: una panda de descerebrados de armas tomar. Quienes no pertenecen a esa categoría compran en Media Markt, aunque tengan que taparse los ojos con cinta de embalaje para no ver sus anuncios.

En esta nueva entrega no se trata de que el sexo femenino sea poco valorado o maltratado, sino de que los seres humanos, como objeto publicitario y como consumidores y clientes potenciales, salen muy mal parados. Probablemente, tras ser amonestados antes por el Gobierno vasco, ahora se han esmerado en la campaña para no poder ser acusados de sexistas. Y les ha salido esto.

Las junteras socialistas han querido reaccionar, pero acaso no sea Emakunde quien deba actuar contra semejante desatino, sino la ciudadanía. En las sociedades democráticas no hay mejor mecanismo de persuasión que dar la espalda. Quienes nos hemos sentido afectados por ese ejercicio de zafiedad y chabacanería demostrado en la campaña publicitaria no acudiremos a ese establecimiento ni protegidos los ojos con cinta de embalaje.

Y tampoco es conveniente que se apele a la Ley de Igualdad entre hombres y mujeres para establecer los límites a la vulgaridad y la ordinariez. El mal gusto no es materia legislable, mientras que sí lo son los derechos humanos y el de la igualdad es uno de ellos.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Artículos | Comentarios (0) | Referencias (0)

Domingo, 28 de mayo de 2006

Amaya Uranga|Cantante

No me siento en la cima, porque cuando llegas sólo queda bajar»


Los Uranga componen una gran familia en la que ninguno de los hijos es ajeno al mundo de la música. Amaya, la voz de Mocedades, la de El Consorcio, ha llegado hace unas semanas de una gira por México, y se sabe los números: 100.000 kilómetros de carretera. Sin embargo, debe sacar las cuentas para inventariar los discos: más de una veintena, primero con Mocedades, después en solitario y con El Consorcio. Y sin contar los recopilatorios: «Eso es cosa de la compañía y no te enteras, porque son ediciones especiales. Los contratos son leoninos, y se firma todo. Por nuestra parte hay falta de previsión. Habría que dárselo a un abogado, pero da una pereza...».

-Ha cantado con María Dolores Pradera, Kraus, Serrat...

-Sí, con mucha gente y con todos he disfrutado mucho. Salvo en el disco de Pablo (Milanés), que sí lo hicimos juntos, normalmente se graba por separado. Especial fue con Serrat, por quien era, porque era mi primer disco en solitario, porque 'Palabras de amor' es una canción que hemos cantado mucho, porque era la primera vez que la cantaba en castellano. Varió poco la letra al pasar de hombre a mujer.

-¿Es importante adaptar el género?

-Si soy chica, me gusta cantarla como chica, me gusta hacerme con las canciones. Es como si las robara, me hago la ilusión de que podría haberlas escrito yo. En el fondo es envidia podrida. Por otro lado, aunque sea una canción escrita de un hombre para una mujer, ¿por qué no se la puedo cantar yo a un hombre?

-¿Ha hecho fortuna?

-No, porque en Estados Unidos no cobramos nada a pesar del gran éxito allí de 'Eres tú', y siempre hemos sido mucha gente. Yo tengo un vivir decente

-¿De dónde le viene lo de cantar?

-En mi casa se ha cantado siempre. Somos nueve hijos y todos hemos tenido relación con la música. Mis padres no querían que nos dedicáramos a esto. Hubo pelea al principio, porque el mundo del espectáculo tenía mala fama: ellas eran putas y ellos maricones. Pero se dieron cuenta de que podía ser una vida digna y formal.

-¿Le resultó fácil hacerse un hueco en la música?

-Llevo muchos años peleando y no soy una estrella del firmamento. Me siento considerada, respetada, pero no en la cima, porque cuando llegas sólo queda bajar.

-¿Hoy sería más difícil?

-Sí, porque cuando salimos, un disco duraba un año y se escuchaba entero en la radio. Ahora la saturación es tal que no hay tiempo material para escucharlo todo. Pero también graba cualquiera.

-Una canción de su último disco dice: «En cuanto me descuido me atropella algún recuerdo en el pasillo».

-A mí me atropellan en los sitios más inverosímiles. Hay situaciones que me provocan auténticos atropellos de recuerdos: al pasear por la calle, al entrar en una charcutería

-¿Cómo ve el mundo de la música?

-Es difícil vivir de ella. Estamos en un momento complicado por el 'top manta', Internet Tenemos que ponernos las pilas, nosotros y las casas discográficas. Entiendo que la gente quiera hacerse su disco eligiendo canciones, bajándoselas de la Red. La música es un producto de consumo, aunque esa idea no me haga mucha ilusión.

-¿Qué se siente al lograr el objetivo de ser reconocida como una voz?

-No he sido consciente y no es ni falsa modestia ni gaitas. No sé hasta qué punto me he puesto yo metas. Ir a Eurovisión, quedar los segundos... fueron sorpresas. Y los triunfos producen una sensación de alivio.

-¿Tiene alguna desventaja perder el anonimato?

-Con él se va la independencia, el ir a tu aire, pero si cantas es porque quieres que te escuchen. A mí me agobia bastante, pero si no lo hicieran, quizá pensara que no me ven. No lo sé.

-¿Cómo se blinda un artista de éxito frente a la adulación?

-Es muy difícil y puede llegar a transformarse en neurosis.

-¿Crea desconfianza?

-Sí, mucha, pero también hay a quien le encanta y se lo cree. El no querer creérselo se confunde a veces con la soberbia.

-¿Es inevitable la vanidad?

-No creo que haga falta. Conozco a gente muy poco vanidosa y fuera de este mundo también los hay. Pero se necesita un punto de ambición, de afán de superación.

-¿Qué canción le habría gustado cantar?

-'Ne me quitez pas', pero no se puede. Soy consciente de que esas cosas que me han gustado tanto es mejor no tocarlas.

-¿Y qué se siente al oír la versión de una canción propia?

-No se han versionado mucho nuestros temas. Es distinto. En ese sentido no soy de colgarme medallas.

-¿Qué opinión le merece 'OT'?

-A ellos les habrá venido bien. El problema que se planteaba es que estaban ocupando una cuota de pantalla en una televisión pública, y yo también tengo ese derecho. Ha salido gente interesante y otra que no. Dentro de un tiempo hablaremos. Sacar un disco o dos es fácil, pero mantenerte tiene su misterio.

-Ha muerto su hermano hace nada.

-Fue un palo, porque nadie lo esperaba. Fue en un mes. En el fondo, nos hemos alegrado mucho porque era un sufrimiento. A mí me da miedo la enfermedad, no la muerte. Y ojalá me toque de repente.


De cerca


-Usted ha sido muy progre.

-No me gustan las etiquetas, ni quedarme quieta. Se trata de morirse muy viva.

-¿En la música la mujer ha tenido las mismas oportunidades que el hombre?

-Ahora sí, pero todavía se debe ir con alguien a los sitios. Un hombre puede ir solo; una mujer debe ir acompañada.

-¿De qué depende el triunfo?

-¿Qué es el triunfo? Un momento que estás ahí, pegando con un disco... Triunfar en la vida no es salir en los papeles. Tiene que ver con lo privado, es una creencia privada.

-¿Ha triunfado?

-Todavía no, pero tengo buen equipaje.

-¿Qué cambiaría?

-Esta rodilla que me fastidia... Pero creo que nada, o todos los tópicos.

-No se ha casado.

-No me ha surgido. Hay gente de mi edad que se casó porque había que hacerlo.

-¿No haber creado su propia familia le ha privado de algo importante?

-No me cuestiono esos condicionales. Probablemente me habrá privado de algo, pero a la vez, no me hubiera permitido otras cosas que he podido concebir.

-¿Qué le gusta hacer?

-En este momento de mi vida, perder el tiempo o hacer cosas sin propósito.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Entre mujeres | Comentarios (13) | Referencias (0)