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Domingo, 03 de septiembre de 2006

Rosa Cervera|Trompetista

Para quitarme el gusanillo me dieron una trompeta llena de agujeros»


Tenía menos de diez años y se paseaba con un tambor de jabón por las calles de Valencia. Dentro llevaba un instrumento que hace treinta años no se consideraba femenino: una trompeta. Rosa Cervera es valenciana, profesora del conservatorio de Barakaldo y una de las pocas mujeres que profesionalmente interpretan con instrumentos de viento metal.

-¿Cuántas compañeras tenía mientras estudió la carrera superior de trompeta?

-Ninguna. Ahora empieza a haber algunas.

-¿Toca otros instrumentos de viento?

-¿No! Eso es como cuando se canta y se tiene voz de soprano. Yo soy trompetista.

-¿Por qué decidió ser trompetista?

-Entonces era muy raro, porque los instrumentos se asocian al sexo. En Valencia hay mucha tradición, en todos los pueblos hay una banda y cuando te apuntas, te sugieren el aprendizaje de un instrumento. A mí, la flauta, pero yo quería la trompeta.

-¿Así?, ¿sin más?

-Después me he enterado de que había antecedentes en la familia.

-Le dijeron que estudiara flauta, entonces.

-Pero no me gustaba. Yo quería hacer algo distinto. Siempre he sido rebelde. Me planteé no seguir, y para quitarme el gusanillo me dieron una trompeta que parecía de la guerra, llena de agujeros, de esparadrapos... Estaban tan empeñados en que lo dejara, que no tenía ni maleta para llevarla. Me iba a los ensayos con la trompeta metida en un tambor de aquellos de jabón.

-¿Por qué le llamaba la atención?

-Es que es un trozo de metal y tres pistones y de ahí sale música. Pero me decían que era de chicos. Era muy pequeña, unos siete años, y muy cabezona. Poco después mi padre vio que se me daba muy bien y me llevó al mejor profesor que había en ese momento en Valencia, Leopoldo Vidal. Falleció hace poco.

-¿Se requiere potencia para tocar?

-Se necesita fuerza, no física, sino potencia...

-¿Para?

-Por la manera en que se toma el aire, en que se echa... Hay que desarrollar capacidad de previsión, porque nada pasa desapercibido.

-¿Porque se ve mucho una metedura de pata?

-En cualquier instrumento se ve, pero con el nuestro es monumental, descomunal.

-¿Qué sentimientos transmite la trompeta?

-Todos. Puede abordar cualquier género: clásico, jazzístico... Tiene muchos registros y brillantez. Es un instrumento que gusta porque tiene una sonoridad llena, grande, poderosa.

-¿Cuáles son los instrumentos que no eligen las mujeres?

-La tuba, el trombón, la trompa y la trompeta.

-La trompeta está vinculada a lo militar.

-Desde la antigüedad está asociada a los ritos y ceremonias. Los romanos tenían tres o cuatro trompetas distintas, como la buccina. No se puede imaginar que fueran a la guerra y llevaran flautas. ¿Al enemigo no le entraría miedo!

-¿Qué protagonismo tiene hoy en los conciertos?

-Mucho, el repertorio es enorme. Ha habido momentos en que no era así. La trompeta y otros instrumentos de viento metal necesitan perfeccionamiento técnico y hace 300 años eran solamente un tubo. Los clásicos no le dieron un papel destacado porque no tenían recursos de ejecución en aquel momento. En el barroco era uno de los instrumentos que más se usaba y si hubiera estado tan desarrollado como ahora, habrían escrito maravillas.

-¿Mujeres y hombres interpretan de diferente forma?

-Yo creo que sí. La mujer tiene una sensibilidad especial a la hora de entender la música y de transmitirla, pero no en este instrumento, en todos.

-¿Esa sensibilidad trasciende el mundo de la música?

-Sí, clarísimamente.

-Entonces, ¿el resultado de una orquesta femenina dirigida por una mujer sería distinto?

-Sí, seguro, pero todavía hay pocas directoras y las que hay, no llegan. Este es un mundo masculino. Se necesita mucha preparación y es un mundo reservado a los hombres.

-Pero la mujer tañendo un instrumento es una imagen antiquísima.

-Pero como entretenimiento o música de ambiente, no de forma profesional de hacer y transmitir la música.

-¿Usted con quién se arregla mejor, con ellos o ellas?

-Nunca he tenido problemas, ni estudiando ni en el trabajo. A veces te miran con curiosidad por ser mujer. Nos lo ponen un poco más difícil.

-¿Físicamente condiciona algo tocar el instrumento?

-Está todo muy estudiado. Es muy parecido al canto, es una respiración muy controlada y sabemos cómo se debe cargar el aire. Se necesita fuerza en los músculos de la cara, es un entrenamiento de años, y los labios son como las cuerdas vocales de los cantantes. Es todo control mental.

-¿Cuál es la enfermedad profesional de un trompetista?

-La sinusitis, muy típica, de hecho se llama 'sinusitis del trompetista'. Se produce porque mandamos aire a presión a la nariz. No influye en la interpretación pero provoca malestar.

Publicado en El Correo

Por: Lucía Martínez Odriozola | Entre mujeres | Comentarios (0) | Referencias (0)

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